lunes, 4 de agosto de 2025

NUESTRA SEÑORA DE LA CARRASCA, PATRONA DE SISAMÓN (ZARAGOZA)


NUESTRA SEÑORA DE LA CARRASCA

PATRONA DE SISAMÓN (ZARAGOZA)

Sisamón es una pequeña localidad situada en la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. Se encuentra enclavada en un entorno natural de sabinares y campos de cereal, con vistas al imponente Moncayo. A pesar de su reducido número de habitantes, apenas medio centenar, Sisamón conserva una riqueza patrimonial notable y una identidad cultural muy arraigada. Entre sus principales monumentos destacan el castillo medieval, que aún conserva restos de murallas y la torre principal con el escudo de los Fernández Heredia, la iglesia de San Martín, que mezcla estilos gótico, mudéjar y barroco, y la Torre del Moro, una construcción islámica del siglo X situada a unos kilómetros del núcleo urbano. Sin embargo, el corazón espiritual del pueblo es, sin duda, la ermita de Nuestra Señora de la Carrasca, ubicada sobre un cerro a las afueras, en dirección sur, y rodeada de sabinas centenarias.

Ermita de Nuestra Señora de la Carrasca.
Fuente: https://www.wikiwand.com/es/articles/Sisamon

La devoción de los sisamoneros por la Virgen de la Carrasca se remonta a siglos atrás y está estrechamente ligada a una leyenda popular que cuenta cómo la Virgen se apareció a un pastor en medio del sabinar, marcando así el lugar donde posteriormente se levantó una pequeña ermita. Esta aparición, que con el paso del tiempo se convirtió en símbolo de fe y protección para el pueblo, dio origen a una devoción fervorosa que ha perdurado hasta nuestros días. La imagen de la Virgen, conocida como la Carrasca, fue venerada primero en una sencilla capillita, y más tarde, en el siglo XVIII, se construyó la actual ermita con piedra de mampostería, ampliada y embellecida por la comunidad local. Desde entonces, la Virgen ha sido considerada protectora de Sisamón y su comarca, y no son pocas las historias que le atribuyen curaciones milagrosas y favores concedidos a quienes la invocan con fe.

Las fiestas en honor a la Virgen de la Carrasca son el acontecimiento más importante del calendario sisamonero. Cada año, el último fin de semana de abril, se celebra la bajada de la Virgen desde su ermita hasta el pueblo. Esta romería es una manifestación viva de devoción y tradición. Vecinos y descendientes del pueblo, muchos de los cuales regresan expresamente para la ocasión, acompañan a la imagen entre cantos, rezos y vítores. Durante el verano, la Virgen permanece en la iglesia parroquial de San Martín, donde se le rinden ofrendas, misas y novenas. El momento culminante llega en septiembre, el tercer domingo del mes, cuando se celebra la subida de la Virgen de nuevo a su santuario. Es un acto profundamente emotivo en el que la imagen es llevada a hombros hasta el alto de la ermita, y donde las mujeres del pueblo bailan ante ella , acompañadas de música tradicional. El regreso culmina con la subasta de viandas, una costumbre ancestral en la que se pujan productos del campo ofrecidos por los fieles, destinando lo recaudado al mantenimiento de la ermita y sus actividades.

La Virgen de la Carrasca no es solo un símbolo religioso para los habitantes de Sisamón, sino una parte esencial de su identidad como comunidad. Su imagen ha estado presente en los momentos más importantes de la vida del pueblo, en tiempos de bonanza y en momentos difíciles. La fe que le profesan sus devotos no se limita a los días festivos, sino que impregna el día a día del pueblo, con rezos cotidianos, promesas personales y agradecimientos íntimos. En torno a la Virgen gira la vida espiritual de Sisamón, y su ermita, rodeada por un paisaje sereno y sagrado, representa un lugar de encuentro con lo trascendente, una especie de refugio espiritual que conecta a los sisamoneros con sus raíces más profundas.

Hoy, a pesar de la despoblación y el paso del tiempo, la devoción por la Virgen de la Carrasca sigue tan viva como siempre. Lejos de desaparecer, la tradición se ha fortalecido gracias al esfuerzo de quienes aún viven en el pueblo y de aquellos que, aunque residen fuera, no faltan a su cita anual con la Virgen. En cada romería, en cada canto, en cada oración dirigida a Ella, se percibe el amor sincero de un pueblo pequeño pero inmenso en fe. La Carrasca es, y seguirá siendo, el alma de Sisamón.






Fotografías de la Virgen y fiestas de Facebook SISAMÓN FOREVER (https://www.facebook.com/groups/37720705571/?hoisted_section_header_type=recently_seen&multi_permalinks=10162704062340572)